Cuando un gran profesional es un pobre hombre

Hay encuentros que le dejan a uno mal sabor de boca.  Hace unos días me presentaron a un prestigioso y flamante abogado que ha ascendido en su bufete como la espuma.  Su formación, capacidad, sutileza, persuasión, laboriosidad, imaginación, simpatía y dotes de dirección son ya legendarias y le están reportando un extraordinario reconocimiento. Sin embargo, tras compartir mantel con él, constaté que se trata de … Continúa leyendo Cuando un gran profesional es un pobre hombre