El sujeto como elemento esencial del simbolismo


Me gusta la imagen del símbolo como puente.  Puente entre lo visible y lo invisible, pero también entre el sujeto y el objeto.  Un puente que hunde sus cimientos en dos orillas y que -por eso mismo- no puede considerarse completamente objetivo ni subjetivo.  En el símbolo convive el Ser con la percepción, el objeto con la identificación.

Dicho de otro modo: la capacidad del sujeto tiene una incidencia directa sobre el valor cognoscitivo que se obtendrá del símbolo, pese a que la relación entre el símbolo y lo simbolizado sea lo que es, la que deriva de su naturaleza formal.  Porque nuestras aptitudes y referencias culturales condicionan lo que seremos capaces de extraer del símbolo, ya que el rito, símbolo y mito son interiorizados mediante la identificación con ellos y el reconocimiento de éstos en uno mismo.

Por este motivo podemos afirmar que los símbolos no son ni totalmente objetivos ni completamente subjetivos, sino que tienen una naturaleza que es una danza entre ambos extremos…  Lo que los mantiene cargados de vida, como una palpitación o respiración que evita que se conviertan en letra muerta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .