A ti te gustas tú. A él, él. A ella, ella.

Lamentablemente, lo que generalmente más despierta nuestro interés somos nosotros mismos.  Reconocer que esta norma aplica para nosotros y para los demás puede cambiarte la vida. No deja de sorprenderme la poca atención que solemos prestar el funcionamiento profundo de nuestra mente, de nuestra alma y de nuestro espíritu.  Somos auténticos ignorantes de nosotros mismos que, fruto de nuestra falta de autoanálisis, nos relacionamos como … Continúa leyendo A ti te gustas tú. A él, él. A ella, ella.