Sin palabras ante Dios

No creo que te descubra nada nuevo si te digo que trato de meditar cada día, y que también diariamente me reservo un rato para la oración. Tanto mi meditación como mi oración mudan su forma en función de las circunstancias, interiores y exteriores.  No hay dos días iguales…  Pero sí que hay unos patrones que se repiten y que me balancean entre la actividad … Continúa leyendo Sin palabras ante Dios