No se oculte la luz del mundo

Cada uno de nosotros refleja, de algún modo único, un rostro de Dios.  Si somos capaces de liberarnos de los apegos y de la mugre que hemos ido dejando que se deposite en nuestro cuerpo, en nuestra mente y en nuestra alma, comprobaremos que de nuestro interior surge un resplandor capaz de ofrecer luz y calor -comprensión y amor- a quienes se encuentran cerca de … Continúa leyendo No se oculte la luz del mundo