3 comentarios en “Una visión de los intelectuales, por Raimon Panikkar

  1. Como siempre dejas buena actividad para el fin de semana…

    Mientras leía tu comentario se me presentó la imagen del proverbio chino que mencionaste en estos días:
    “le pedí al almendro que me hablara de Dios y FLORECIÓ…”
    y tras de esto, vino tu comentario sobre la Noche Buena de (tal vez no sea exacto) “Dios se anuncia, no se impone, a los pastores y a los estudiosos…”
    y seguí con la vida de los Doce, que no eran precisamente los mas eruditos, mas bien eran de escasa preparación intelectual, sin embargo llegaron a la Bienaventuranza, llegaron a gozar de la presencia de Dios…
    Entonces llegue a esta conclusión:
    Todos nuestros esfuerzos deben dirigirse a tener el Intelecto como herramienta de la Chispa Divina que somos, no idolatrar al intelecto… la humanidad ha evolucionado de un comportamiento instintivo a un comportamiento racional (aunque a veces no lo demostremos), luego intelectual, pero la nueva Era que de un modo u otro percibimos que nos impulsa en nuestra búsqueda, es la Era que los yoguis llaman Mente Espiritual, esa fase de la mente que está en contacto con la Chispa Divina (está mas allá del intelecto)… y que cuando comenzamos a aproximarnos a ella, florecemos como el almendro, es decir, no solo hablamos, “vivimos” en palabra, pensamiento y acción una vida distinta (aunque por escasa preparación intelectual no podamos hablar mucho de ella, la vivimos)… casi de bienaventuranza (como los Doce Apóstoles que con muy poca intelectualidad, con la FE que “es la razón del Espíritu” llevaron un impulso que “cambió la vida de la Humanidad”)… el ejemplo del almendro es sumamente inspirador, pues florece sin hojas, es decir, pone toda su energía, su sabia, que alimenta desde sus raíces, para darnos toda su belleza… y esa belleza es un preludio, pues tras elle vendrá el fruto que vamos a saborear… si sabemos romper la cáscara…

    Un abrazo Joaquín
    Hugo

    Me gusta

  2. Pues compartimos admiración, Joaquín.

    Sobre el Opus Dei siempre he tenido la sensación que era una faceta que no le gustaba en demasía rememorar. No me puedo considerar amigo personal de Raimon, pero si que estuve cerca de personas muy próximas a él, y por este motivo participé por ejemplo en las celebraciones privadas de sus 80 y 90 años.(y ésta ya casi fue de las últimas pues falleció con 91 años). También he tenido alguna coincidencia con algún miembro de la familia Panikkar, y entre todas esas cosas uno lo acaba sintiendo como alguien próximo más allá de la relación directa con él.

    Me apunto el libro del que nos hablas porque no es de los que me suenen.

    En mi particular ranking de publicaciones de Raimon tengo bastante claro mis dos preferidos, y además por este orden: 1) “La plenitud del hombre”. 2)”El silencio del Buddha”. Para mí son libros de relectura regular y periódica.

    Y finalmente sólo un intelectual como él podía escribir una radiografía tan descarnada como la que nos propones hoy sobre las principales perversiones y deformaciones del club de los intelectuales.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .