A palabras necias, oídos sordos

Decía el maestro Unamuno que “gracias a Dios, no oigo todo lo que pueden decir de mí”. Y qué razón tenía porque, salvo que hayas cultivado muchísimo el carácter, a la mayoría nos afecta –de uno u otro modo- el qué dirán sobre nosotros.  Y siempre habrá alguien a quien no le parecerá bien cómo actuamos.  No somos billete de 500 euros que a todo … Continúa leyendo A palabras necias, oídos sordos